Salvación

Protestantismo

“No hicimos nada para merecer o ganarnos la salvación, nadie puede hacer acciones buenas para que Dios le perdone, la biblia dice que todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia para Dios (Isaías 64:6) para ser salvo y  tener paz con Dios solo basta con creer en Jesús y recibir el regalo de la salvación por fe, así dice él Romanos 5:1 que justificados por la fe tenemos paz para con Dios” la biblia nos revela que nosotros somos dignos del castigo de Dios, pero que Jesus llevó sobre él nuestra culpa y castigo para que todo aquel que se arrepienta crea en él como su señor y salvador pueda ser salvo. Un ejemplo es el ladrón de la cruz, quien no tuvo tiempo de hacer obras solo creyó por fe en el señor en el último momento de su vida y jesús le garantizo vida eterna. 

De manera que para recibir el regalo de la salvación y que Dios nos perdone, solo es necesario arrepentirse y recibir por fe a Jesus en el corazón” Pastor Jahaziel Rodriguez

  • Versículos usados para justificar esta postura: 

Romanos 5:1

Romanos 1:17

Efesios 2:8-9

La Biblia

"12. Una vez Dios habló, dos cosas yo entendí: Que de Dios es la fuerza, y tuya es, oh Señor, también la gracia. Que eres tú quien retribuye a cada cual según sus obras." (Salmos 62:12-13)

AÑOS 30-33 D.C.

41. Dirá después a los que estén a la izquierda: «¡Malditos, aléjense de mí y vayan al fuego eterno, que ha sido preparado para el diablo y para sus ángeles! 42. Porque tuve hambre y ustedes no me dieron de comer; tuve sed y no me dieron de beber; 43. era forastero y no me recibieron en su casa; estaba sin ropa y no me vistieron; estuve enfermo y encarcelado y no me visitaron.» 44. Estos preguntarán también: «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, desnudo o forastero, enfermo o encarcelado, y no te ayudamos?» 45. El Rey les responderá: «En verdad les digo: siempre que no lo hicieron con alguno de estos más pequeños, ustedes dejaron de hacérmelo a mí. » 46. Y éstos irán a un suplicio eterno, y los buenos a la vida eterna.»" (Mateo 25:41-46)

 

  • Para aprender más:

Mateo 25:31-46

Lucas 10:25-28

Mateo 19:16-24

Lucas 19:8-10

Mateo 7:21-23

Mateo 7:17-20

Mateo 3:8-10

Mateo 12:36-37

Mateo 18:2-5

Juan 3:5

AÑOS 52-57 D.C.

"14. Hermanos, si uno dice que tiene fe, pero no viene con obras, ¿de qué le sirve? ¿Acaso lo salvará esa fe? 15. Si un hermano o una hermana no tienen con qué vestirse ni qué comer, 16. y ustedes les dicen: «Que les vaya bien, caliéntense y aliméntense», sin darles lo necesario para el cuerpo; ¿de qué les sirve eso? 17. Lo mismo ocurre con la fe: si no produce obras, muere solita. 18. Y sería fácil decirle a uno: «Tú tienes fe, pero yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin obras, y yo te mostraré mi fe a través de las obras. 19. ¿Tú crees que hay un solo Dios? Pues muy bien, pero eso lo creen también los demonios y tiemblan». 20. ¿Será necesario demostrarte, si no lo sabes todavía, que la fe sin obras no tiene sentido? 21. Abrahán, nuestro padre, ¿no fue reconocido justo por sus obras, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 22. Ya ves que la fe acompañaba a sus obras, y por las obras su fe llegó a la madurez. 23. Esto es lo que recuerda la Escritura: Abrahán creyó en Dios, y por eso fue reconocido justo, y fue llamado amigo de Dios. 24. Entiendan, pues, que uno llega a la verdadera rectitud a través de las obras y no sólo por la fe." (Santiago 2:14-24)

  • Para aprender más: 

Santiago 2:14-24

Romanos 2:6-8

1 Juan 2:3-6

1 Corintios 13:2

Filipenses 2:12

Efesios 2:10

Galatas 5:6

Romanos 2:13

2 corintios 5:10

Romanos 14:10-12

Los Primeros Cristianos

AÑO 70 D.C.

"1 Velen por su vida. No se apaguen sus lámparas, y no dejen de estar ceñidos sus lomos, sino estén preparados, pues no saben la hora en que vendrá nuestro Señor. 2 Reúnanse con frecuencia, buscando el bien de sus almas, pues de nada servirá todo el tiempo en que han creído, si no consuman su perfección en el último día." (La Didaché 16,1-2)

  • Para aprender más:

La Didaché

AÑO 92-101 D.C.

  • “Unámonos, pues, a aquellos a quienes fue dada la gracia de parte de Dios; revistámonos de concordia manteniéndonos en el espíritu de humildad y continencia, justificados por nuestras obras y no por nuestras palabras (Clemente a los Corintios XXX,3 Ibid. pág. 205)

 

  • “Dichosos de nosotros, carísimos, si hubiéremos cumplido los mandamientos de Dios en la concordia de la caridad, a fin de que por la caridad se nos perdonen nuestros pecados” (Clemente a los Corintios L,5 Ibid. pág. 224)

 

  • Para aprender más:

San Clemente Romano

AÑOS 69-155 D.C.

"Ahora bien, el que a Él le resucitó de entre los muertos, también nos resucitará a nosotros, con tal que cumplamos su voluntad y caminemos en sus mandamientos y amemos lo que él amó, apartados de toda iniquidad, defraudación, codicia de dinero, maledicencia, falso testimonio…; no volviendo mal por mal, ni injuria por injuria, ni golpe por golpe, ni maldición por maldición. Acordémonos, más bien, de lo que dijo el Señor para enseñanza nuestra: No juzguéis, para que no seáis juzgados, perdonad y se os perdonará; compadeced para que seáis compadecidos. Con la medida que midiereis se os medirá también a vosotros. Y: Bienaventurados los pobres y los que sufren persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos” (Policarpo de Esmirna a los Filipenses 2 Ibid. pág. 662-663)

  • Para aprender más:

San Policarpo de Esmirna

AÑOS 107 D.C.

"Que vuestro bautismo permanezca en vosotros como vuestro escudo; vuestra fe como vuestro yelmo; vuestro amor como vuestra lanza; vuestra paciencia como la armadura del cuerpo. Que vuestras obras sean vuestras garantías, para que podáis recibir los haberes que se os deben."

  • Para aprender más:

San Ignacio de Antioquía

AÑOS 150-155 D.C.

  • Mas aquellos que se vea no viven como El enseñó, sean declarados como no cristianos, por más que con la lengua repitan las enseñanzas de Cristo, pues El dijo que habían de salvarse no los que sólo hablaran, sino que también practicaran las obras. Y efectivamente dijo así: No todo el que me diga “Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi padre que está en los cielos.” (Justino Mártir, Primera Apología 16,8 Ibid pág. 199)
  • “Nosotros somos vuestros mejores auxiliares y aliados para el mantenimiento de la paz, pues profesamos doctrinas como la de que no es posible que se le oculte a Dios un malhechor, un avaro, un conspirador, como tampoco un hombre virtuoso, y que cada uno camina, según el mérito de sus acciones, al castigo o a la salvación eterna.” (Justino Mártir, Primera Apología 12,1-2, Tomado de Padres Apologetas Griegos, 2da edición, Daniel Ruiz Bueno, BAC 116, pág. 191-192)
  • Para aprender más:

San Justino Mártir

AÑO 180 D.C.

“Y si quieres, lee tú también con interés las Escrituras de los profetas y ellas te guiarán con más claridad para escapar a los eternos castigos y alcanzar los bienes eternos de Dios. Porque El, que nos ha dado la boca para hablar y formó el oído para oír e hizo los ojos para ver, lo examinará todo y juzgará con justicia, dando a cada uno según sus méritos. A los que, conforme a paciencia, buscan la incorrupción por las buenas obras, les hará gracia de la vida eterna, de alegría, paz, descanso y muchedumbre de bienes…” (Teófilo de Antioquía, Autólico I,14  Ibid pág. 781)

 

  • Para aprender más:

San Teófilo de Antioquía

AÑO 189 D.C.

Por eso el Señor dice que el reino de los cielos es de los violentos: «Los violentos lo arrebatan» , quiere decir aquellos que se esfuerzan, luchan y continuamente están alerta: éstos lo arrebatan. Por eso el Apóstol Pablo escribió a los corintios: «¿No sabéis que en el estadio son muchos los que corren, pero sólo uno recibe el premio? Corred de modo que lo alcancéis. Todo aquel que compite se priva de todo, y eso para recibir una corona corruptible, en cambio nosotros por una incorruptible. Yo corro de esta manera, y no al acaso; yo no lucho como quien apunta al aire; sino que mortifico mi cuerpo y lo someto al servicio, no vaya a suceder que, predicando a otros, yo mismo me condene». Siendo un buen atleta, nos exhorta a competir por la corona de la incorrupción; y a que valoremos esa corona que adquirimos con la lucha, sin que nos caiga desde afuera. Cuanto más luchamos por algo, nos parece tanto más valioso; y cuanto más valioso, más lo amamos. Pues no amamos de igual manera lo que nos viene de modo automático, que aquello que hemos construido con mucho esfuerzo. Y como lo más valioso que podía sucedernos es amar a Dios, por eso el Señor enseñó y el Apóstol transmitió que debemos conseguirlo luchando por ello." (Ireneo de Lyon, Contra los herejes IV, 37,7)

  • Para aprender más:

San Ireneo

AÑOS 150-215 D.C.

“Hay también otras ovejas” dice el Señor, «las cuales no son de este redil» – consideradas dignas de otro redil y morada, en proporción a su fe. «Pero mis Ovejas oyen mi voz» entendiendo intuitivamente los mandamientos. Y estos deben ser tomados en magnánima y digna aceptación así como también la recompensa fruto del trabajo. Así que cuando oímos, «Tu fe te ha Salvado», no pensamos que El dice absolutamente que los que han creído serán salvados, a no ser que también trabajen para ello. Pero fue solo para los judíos que él dijo estas palabras, quienes guardaban la ley y vivían de manera blasfema, quienes querían solo fe en el Señor. Nadie entonces puede ser un creyente y al mismo tiempo licencioso; pero aunque renuncie a la carne, el creyente debe vencer las pasiones, para así se capaz de alcanzar su propia morada. Ahora sabemos que es más que creer, al ser coronado con el más alto honor inmediatamente ser salvo es algo mayor que el salvado. En consecuencia el creyente, a través de una gran disciplina, quitándose las pasiones, pasa a la morada que es mejor que la anterior, a sabiendas que el mayor tormento, es llevar con él, el arrepentimiento por los pecados cometidos después del bautismo.” (Clemente de Alejandría, Stromata, VI, XIV Traducido desde Stromata / Miscellanies, Chapter XIV; ANF, Vol. II)

 

  • Para aprender más

Clemente de Alejandría

AÑOS 235 D.C.

  • “Y de igual manera, los gentiles por la fe en Cristo, preparan para ellos la vida eterna a través de buenas obras San Hipólito, Comentarios sobre proverbios Traducido desde Commentary on Proverbs; ANF, Vol. V, 174)
  • Él, al administrar el justo juicio del Padre a todos, dará a cada quien lo que es justo de acuerdo a sus obras…la justificación será vista en dar a cada uno lo que es justo; desde aquellos que han hecho bien, tendrán un justo gozo eterno, y los amantes de la iniquidad tendrán un castigo eterno . . Pero los justos recordarán sólo las buenas obras por las cuales alcanzaron al reino de los cielos, en la cual no hay sueño, ni dolor, ni corrupción” (San Hipólito, Contra Platón sobre el Universo Traducido desde Against Plato, 3; ANF, Vol. V, 222-223)
  • Para aprender más:

San Hipólito de Roma

AÑOS 185-254 D.C.

  • “Ahora consideremos el justo juicio de Dios, en el que se recompensa a cada uno según sus obras. En primer lugar debemos rechazar los herejes que dicen que las almas buenas o malas por naturaleza y mantener en su lugar que Dios recompensará a cada uno según sus obras y no según su naturaleza. En segundo lugar, los creyentes serán instruidos para no pensar que es suficiente solamente creer; ellos deben darse cuenta que el justo juicio de Dios recompensará a cada uno según sus obras” (Orígenes, Comentario sobre Romanos 2:5 Traducida desde Commentary on Romans [2:5]; Bray, 57-58 The Church Fathers Were Catholic, Dave Armstrong, pág. 136)

 

  • “Que nadie piense que alguien que tiene fe suficiente para estar justificado y tener gloria ante Dios al mismo tiempo tener maldad viviendo en él. Porque la fe no puede coexistir con la incredulidad, ni la justicia con la maldad, como la luz y las tinieblas no pueden vivir juntas” (Orígenes, Comentario sobre Romanos 4:2 Traducida desde Commentary on Romans [4:2]; Bray, 109-110 The Church Fathers Were Catholic, Dave Armstrong, pág. 137)

 

  • Para aprender más:

Orígenes

AÑO 200-258 D.C.

  • “Profetizar y echar fuera demonios, y hacer grandes actos en la tierra, son sin duda, cosas sublimes y admirables, pero uno no alcanza el reino de los cielos aunque haga todas esas cosas, a no ser que camine en la observancia del derecho y la justicia. El Señor denuncia, y dice, «Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y yo les diré «Nunca los conocí, apartaos de mí, hacedores de maldad». Existe la necesidad de justicia, que uno puede bien merecer de Dios el juez; debemos obedecer sus preceptos y advertencias, para que nuestros méritos puedan recibir su recompensa”(Cipriano de Cartago, Sobre la unidad de la Iglesia 16 Traducido de On the Unity of the Church, 16; ANF, Vol. V, 423)

 

  • Para aprender más:

San Cipriano de Cartago

 

La Iglesia de Cristo

POR 2000 AÑOS D.C.

  • Toda buena obra proviene de la Gracia de Dios

1989 La primera obra de la gracia del Espíritu Santo es la conversión, que obra la justificación según el anuncio de Jesús al comienzo del Evangelio: “Convertíos porque el Reino de los cielos está cerca” (Mt 4, 17). Movido por la gracia, el hombre se vuelve a Dios y se aparta del pecado, acogiendo así el perdón y la justicia de lo alto. “La justificación no es solo remisión de los pecados, sino también santificación y renovación del interior del  hombre” (Concilio de Trento: DS 1528).

  • El hombre en su libre albedrío tiene la libertad de aceptar o rechazar la Gracia de toda buena obra

2002 La libre iniciativa de Dios exige la respuesta libre del hombre, porque Dios creó al hombre a su imagen concediéndole, con la libertad, el poder de conocerle y amarle.

  • Nadie puede asegurar la salvación ni por obras ni por fe 

2005...Por tanto, no podemos fundarnos en nuestros sentimientos o nuestras obras para deducir de ellos que estamos justificados y salvados (Concilio de Trento: DS 1533-34). Sin embargo, según las palabras del Señor: “Por sus frutos los conoceréis” (Mt 7, 20), la consideración de los beneficios de Dios en nuestra vida y en la vida de los santos nos ofrece una garantía de que la gracia está actuando en nosotros..."

  • Al final el quien decide sobre nuestra salvación o condenación es Jesus en el Juicio Final

1038...y los que hayan hecho el bien resucitarán para la vida, y los que hayan hecho el mal, para la condenación" (Jn 5, 28-29)...Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de las cabras. Pondrá las ovejas a su derecha, y las cabras a su izquierda [...] E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna." (Mt 25, 31. 32. 46).

1039 Frente a Cristo, que es la Verdad, será puesta al desnudo definitivamente la verdad de la relación de cada hombre con Dios (cf. Jn 12, 49). El Juicio final revelará hasta sus últimas consecuencias lo que cada uno haya hecho de bien o haya dejado de hacer durante su vida terrena...

  • Para aprender más:

Catecismo Salvación

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