Orígenes

Primeros Cristianos

NACIMIENTO

    • Nació en Alejandría en el año 185 D.C. 

MINISTERIO

    • Teólogo y comentarista Bíblico 
    • Fue el mayor maestro de doctrina Cristiana en su época
    • Fue afectado por el martirio de su padre, Leonides, durante la persecución del emperador Severo en el año 201. 
    • Terminó sus estudios en Alejandría donde tuvo contacto con gnósticos valentinianos. 
    • Estuvo bajo la influencia de platonistas alejandrinos como Ammonius Sacas
    • Leyó extensivamente las obras de Filo el Judío, un contemporáneo de Jesús y quién escribió comentarios sobre el Torá. 
    • Enseñó que solo se conoce a Dios por medio de Jesucristo (Como lo dicen las escrituras judías y el Nuevo Testamento)
    • Sin embargo, algunas enseñanzas de Orígenes contienen muchas especulaciones sobre temas que en su época la iglesia no había definido aún. 
    • Algunas de sus ideas resultaron ser un error a la luz de la doctrina Cristiana. No por eso se niega la validez del resto de sus enseñanzas y datos históricos. 

MUERTE

  • Murió en el año 254 D.C. 
  • Pecado original y necesidad del bautismo

“Si te gusta oír lo que otros santos dijeron acerca del nacimiento físico, escucha a David, cuando dice: “Fui formado, así reza el texto, en maldad, y mi madre me concibió en pecado”; demuestra que toda alma que nace en la carne lleva la mancha de la iniquidad y del pecado. Esta es la razón de aquella sentencia que hemos citado más arriba: Nadie está limpio de pecado, ni siquiera el niño que sólo tiene un día. A todo esto se puede añadir una consideración sobre el motivo que tiene la Iglesia para la costumbre de bautizar aun a los niños, siendo así que este sacramento de la Iglesia es para remisión de los pecados. Ciertamente que, si no hubiera en los niños nada que requiriera la remisión y el perdón, la gracia del bautismo parecería innecesaria. (Orígenes, In Lev. Hom. 8,3)

  • Los Apóstoles de Jesus bautizaban niños

La Iglesia ha recibido de los Apóstoles la costumbre de administrar el bautismo incluso a los niños. Pues aquellos a quienes fueron confiados los secretos de los misterios divinos sabían muy bien que todos llevan la mancha del pecado original, que debe ser lavado por el agua y el espíritu.” (Orígenes In Rom. Com. 5,9: EH 249)

  • ¿Por qué se bautiza a los niños?

Si los niños son bautizados “para la remisión de pecados” cabe preguntarse ¿de qué pecados se trata? ¿Cuándo pudieron pecar ellos? ¿Cómo se puede aceptar semejante testimonio para el bautismo de niños si no se admite que “nadie está exento de pecado, aún cuando su vida en la tierra no haya durado más que un solo día”?. Las manchas del nacimiento son borradas por el misterio del bautismo. Se bautiza a los niños porque “si no se nace del agua y del espíritu, es imposible entrar al reino de los cielos”  (Orígenes, In Luc. hom. 14, 1.5,)

  • Un niño que nace en Cristo Jesús

“Había muchos leprosos en Israel en los días del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue curado, solo Naamán el sirio, que no pertenecía al pueblo de Israel. Consideren el gran número de leprosos que había hasta ese momento “en Israel según la carne”. Vean, por otro lado, al Eliseo espiritual, nuestro Señor y Salvador, que purifica en el misterio bautismal a los hombres cubiertos por las manchas de lepra y les dirige estas palabras: “Levántate, vete al Jordán, lávate y tu carne quedará limpia”. Naamán se levantó, se fue y al bañarse se cumplió el misterio del bautismo, “su carne quedó igual a la carne de un niño”. ¿De qué niño? De aquel que “en el baño de la regeneración” nace en Cristo Jesús”  (Orígenes, In Luc. hom. 33, 5. Ibid pág. 43)

  • En el protestantismo se asume que Orígenes rechazó el primado de Pedro por su comentario de Mateo 16:18 en el que dijo que todos podíamos ser la piedra.

“Y si nosotros, como Pedro decimos, “ Tu eres el Cristo, El hijo del Dios vivo,” No como si carne ni sangre nos lo revelara, pero como por la luz del Padre en el cielo alumbrando en nuestro Corazón, nosotros nos convertimos en un Pedro, y a nosotros nos podría decir el mundo, “tu eres Pedro, ‘ etc. Por que roca es todo discípulo de Cristo de quien aquellos bebieron quienes bebieron de la roca espiritual que los siguieron, y sobre cada roca es edificada cada palabra de la iglesia, y su organización de acuerdo a esto; Por que en cada uno de los perfectos, que tienen la combinación de palabras y decretos y pensamientos que sobre bendicen, es que la iglesia es edificada por Dios.
Pero si supones que solo sobre Pedro es que Dios edifica Su iglesia, que dirías de Juan el hijo del truenoo de cada uno de los apóstoles? Nos atreveríamos a decir que solo sobre Pedro en particular, las puertas del hades no prevalecerán, y prevalecerán sobre el resto de los apóstoles y los perfectos? Que acaso el comentario entes expresado “Las puertas del hades no prevalecerán sobre esta’ no se aplica a todos y cada uno de ellos? Igualmente el otro comentario “Sobre esta roca edificare Mi iglesia? Son acaso las llaves de reino dadas a Pedro solamente, y ningún otro de los bendecidos las recibirá? Pero si esta premisa “y a ti te daré las llaves del reino de los cielos” es común para otros, Por que no las cosas dichas antes que esta, al igual que las cosas dichas a Pedro después de esta ?
Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo”. Si cualquiera declara esto, obtendrá las cosas de las cual se habla en el evangelio sobre Pedro, pero, como el espíritu del evangelio enseña a todo aquel que se convierte tal y como Pedro” (Orígenes, Comentario a Mateo 16,18)

  • Este comentario no se puede entender como un rechazo al ministerio del Papa desde la sede de Pedro. Porque él también dijo que Pedro si era la roca sobre la cual Cristo fundó su Iglesia física.  

“Pero ¿Quién es tan feliz que esté libre del peso de las tentaciones, de modo que ningún pensamiento de duda sorprenda su alma? Mira lo que el Señor dice al gran fundamento de la Iglesia, a aquella roca solidísima sobre la cual Cristo fundó la Iglesia: Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?” (Orígenes, Homilías sobre el Éxodo. XIII.44)

  • Las fuentes de doctrina son la Escritura y la Tradición transmitida por los apóstoles que se mantiene vigente en la iglesia Católica:

 

“…Más como entre los que hacen profesión de creer en Cristo hay muchas divergencias, no solamente en detalles de poca monta, sino también en materias sumamente importantes, …parece necesario establecer sobre todos esos puntos una regla de fe fija y precisa antes de abordar el examen de las demás  cuestiones…Mas como la enseñanza eclesiástica, transmitida en sucesión ordenada desde los apóstoles, se conserva y perdura en las Iglesias hasta el presenteno se deben recibir como artículo de fe más que aquellas verdades que no se apartan en nada de la tradición eclesiástica y apostólica” (El Peri-Archon (De prencipiis), Prefacio 1-2)

“Conviene saber que los santos Apóstoles, al predicar la fe de Cristo, manifestaron clarísimamente aquellos puntos que creyeron necesarios a todos los creyentes, incluso a aquellos que parecían menos diligentes en la investigación de la ciencia divina; dejando la tarea de indagar las razones de esas afirmaciones a aquellos que merecieron los dones superiores del Espíritu, sobre todo a los que, por medio del mismo Espíritu Santo, obtuvieron el don de lenguas, de sabiduría y de ciencia. En cuanto a los demás, se contentaron con afirmar el hecho, sin explicar el porqué, ni el cómo, ni el origen, sin duda para que andando el tiempo, los amigos apasionados del estudio y de la sabiduría tuvieran en qué ejercitar su ingenio con provecho-me refiero a aquellas personas que se preparan para ser dignos receptáculos de la sabiduría». (El Peri-Archon (De prencipiis), Prefacio 3)

“Nadie puede comprender el Evangelio si no ha reclinado su cabeza sobre el pecho de Jesús y no ha recibido de El a María como madre” (Orígenes, In Ioh 1,6)

 

  • Maria y su virginidad

María conservó su virginidad hasta el fin, para que el cuerpo que estaba destinado a servir a la palabra no conociera una relación sexual con un hombre, desde el momento que sobre ella había bajado el Espíritu Santo y la fuerza del Altísimo como sombra. Creo que está bien fundado decir que Jesús se ha hecho para los hombres la primicia de la pureza que  consiste en la castidad y María a su vez para las mujeres. No sería bueno atribuir a otra la primicia de la virginidad” (Orígenes, In Mt. Comm. 10,17: GCS 10,21)

  • El sacerdote determinaba si la confesión podía ser privada o pública: 

Observa con ciudad a quién confiesas tus pecados; pon a prueba al médico para saber si es débil con los débiles y si llora con los que lloran. Si él creyera necesario que tu mal sea conocido y curado en presencia de la asamblea reunida, sigue el consejo del médico experto”.

  • Muchos han usado este texto de Orígenes para decir que el cuerpo y la sangre de Cristo no están presentes en el pan y el vino realmente. Orígenes usa el lenguaje Eucarístico en sentido alegórico. Orígenes constantemente usa la Sagrada Escritura para hacer comentarios alegóricos en el ambiente de "gnosis" en Alejandría. 

 

Este pan que el Dios Verbo confiesa ser su cuerpo, es la palabra que alimenta las almas, palabra procedente del Dios Verbo y pan del pan celestial que ha sido puesto sobre la mesa de la que está escrito: Has preparado delante de mí una mesa a la vista de mis perseguidores. Y esta bebida que el Dios Verbo confiesa ser su sangre, es la palabra que apaga la sed y embriaga prodigiosamente los corazones de los que beben, bebida que está en el cáliz del que se ha escrito: y cuan excelente es tu cáliz que embriaga. Y esta bebida es fruto de la vid verdadera que dice: Yo soy la verdadera vid, y es la sangre de aquella uva que, echada en el lagar de la pasión, produjo esta bebida. Como también el pan es la palabra de Cristo, hecha de aquel trigo que, cayendo en la tierra, dio mucho fruto. Porque no a aquel pan  visible que tenía en las manos decía Dios Verbo su cuerpo, sino a la palabra en cuyo misterio debía ser partido aquel pan; ni a aquella bebida visible decía su sangre, sino a la palabra en cuyo misterio aquella bebida debía ser derramada. Porque cuerpo o sangre del Dios Verbo ¡Que otra cosa puede ser, sino la palabra que alimenta, y la palabra que alegra el corazón? [Orígenes. Serie de comentarios. 85 (KLOSTERMANN, 196s; MG 13,1734 A – 1735 A)]

 

  • A la luz de todos sus escritos podemos ver que Orígenes igual que los demás Padres de la fe, creía en la presencia real de Cristo en el Pan y el Vino. 

 

“Conocéis vosotros, los que soléis asistir a los divinos misterios, cómo cuando recibís el cuerpo del Señor, lo guardáis con toda cautela y veneración, para que no se caiga ni un poco de él, ni desaparezca algo del don consagrado. Pues os creéis reos, y rectamente por cierto, si se pierde algo de él por negligencia. Y si empleáis, y con recta razón, tanta cautela para conservar su cuerpo, ¿Cómo juzgáis cosa menos impía haber descuidado su palabra que su cuerpo. [Orígenes. Sobre el Exodo. Homilía 13,3 (W.A. BAEHRENS: GChS 29, Orígenes Werke 6,274; MG 12,391 A-B)].

 

“Antes, el bautismo estuvo en enigma en la nube y en el mar; ahora la regeneración está claramente en el agua y en el Espíritu Santo. Entonces el maná era alimento en enigma, ahora claramente la carne del Verbo de Dios es verdadero alimento, como Él mismo dice: Mi carne verdaderamente es comida y mi sangre verdaderamente es bebida” [Orígenes. Sobre los Números. Homilía 7,2 (BAEHRENS: GChS 30, Origenes Werke 7,39s; MG 12,613 C)]

 

“…Si subes, pues, con Él para celebrar la pascua, te dará el cáliz del Nuevo testamento; te dará también el pan de la bendición, te concederá su cuerpo y su sangre” [Orígenes.  Sobre Jeremías. Homilía 19,13 (E. KLOSTERMANN: GChS, Origenes Werke 3,169,30-33: MG 13,489 C. aquí es la homilía 18)]

 

“Y entrarán en ellas [las cosas escogidas del mundo] sin consideración [Ez 7,22 según los LXX; cf. V.20 también según los LXX]…Así ha de decirse que entra sin consideración en las cosas santas de la Iglesia, si uno, después del acto conyugal, indiferente a la impureza que en sí ha contraído, consiente en orar sobre el pan de la Eucaristía, pues este tal profana las cosas santas y lleva a cabo una acción descompuesta. [Orígenes. Sobre Ezequiel 7,22 (MG 13,793 B)]

 

“¿No temes comulgar el cuerpo de Cristo, al acercarte a la Eucaristía como si fueras limpio y  puro, y como puedes huir el juicio de Dios? ¿No recuerdas aquello que está escrito: que por esto hay entre vosotros muchos débiles y enfermos y muchos que mueren?.  ¿Por qué muchos débiles?  Porque no se juzgan a sí mismos, ni se examinan, ni entienden  qué es participar de la Iglesia, ni qué acercarse a tantos y tan eximios sacramentos. Padecen aquello que suelen padecer los que tienen fiebre, cuando se atreven a comer los manjares de los sanos, a saber, que a sí mismos se acarrean la ruina.” [Orígenes. Sobre el Salmo 37. Homilía 2,6 (MG 12,1386 D)]

 

Y Celso, por esa causa, como hombre que desconoce a Dios, de sus hacimientos de gracias a los demonios; nosotros, por el contrario, dando gracias al Creador de todo, comemos los panes ofrecidos con la acción de gracias y la oración sobre los dones recibido, hechos por la oración un cierto cuerpo santo y santificador de los que se sirven de él con sano propósito. [Orígenes. Contra Celso. L.8. c33 (P. LOETSCHAU: GChS Origenes Werke 2,249,4-9; MG 11,1566 C)]

 

[Mt 26,23]… Y si puedes entender la mesa espiritual y el alimento espiritual y la cena del Señor, de todo lo cual se había dignado Cristo hacerle participe [a Judas], verás todavía más la grandeza de su maldad, pues que entregó al Salvador, maestro y a la vez alimento de la divina mesa y del cáliz (y esto en el día de la pascua), sin acordarse en los bienes corporales del amor del maestro ni en los espirituales de su doctrina, repartida siempre sin envidia. Como éste son en la Iglesia todos aquellos que ponen asechanzas a sus hermanos, con los cuales frecuentemente estuvieron juntos en la misma mesa del cuerpo de Cristo y en el mismo cáliz de su sangre. [Orígenes. Serie de comentarios. 82 (KLOSERMANN: GChS 38, Orígenes Werke 1,194, MG 13,1732 B)].

  • “Ahora consideremos el justo juicio de Dios, en el que se recompensa a cada uno según sus obras. En primer lugar debemos rechazar los herejes que dicen que las almas buenas o malas por naturaleza y mantener en su lugar que Dios recompensará a cada uno según sus obras y no según su naturaleza. En segundo lugar, los creyentes serán instruidos para no pensar que es suficiente solamente creer; ellos deben darse cuenta que el justo juicio de Dios recompensará a cada uno según sus obras” (Orígenes, Comentario sobre Romanos 2:5 Traducida desde Commentary on Romans [2:5]; Bray, 57-58 The Church Fathers Were Catholic, Dave Armstrong, pág. 136)
  • “Que nadie piense que alguien que tiene fe suficiente para estar justificado y tener gloria ante Dios al mismo tiempo tener maldad viviendo en él. Porque la fe no puede coexistir con la incredulidad, ni la justicia con la maldad, como la luz y las tinieblas no pueden vivir juntas” (Orígenes, Comentario sobre Romanos 4:2 Traducida desde Commentary on Romans [4:2]; Bray, 109-110 The Church Fathers Were Catholic, Dave Armstrong, pág. 137)
  • “…Incluso en la iglesia, si alguien es «circunciso» por la gracia del bautismo y luego se convierte en transgresor de la ley de Cristo, la circuncisión del bautismo cuenta para él como incircuncisión, porque «la fe sin obras es muerta».” (Orígenes, Comentario sobre Romanos 2:25  Traducida Commentary on Romans 2:25; Bray, 76 desde The Church Fathers Were Catholic, Dave Armstrong, pág. 136)
  • “El Salvador también diciendo, «yo os digo: no resistan al mal» y, «El que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio», y «quien mira a una mujer para desearla, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón», y así como en otros mandamientos, no se transmite otra cosa sino que está es facultad nuestra observar lo que se ha mandado. Por lo tanto, somos con razón responsables de condenación si transgredimos los mandamientos que somos capaces de cumplir. Y, por tanto, también él mismo declara: «Quien oye mis palabras, y las practica es como un hombre sabio que edificó su casa sobre una roca». También la declaración: «Quien oye estas cosas, y que no haga, es como un hombre necio que edificó su casa sobre la arena»». Incluso las palabras que ha dirigido a aquellos que están en su mano derecha, «Venid a mí, benditos de mi Padre», «Porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber», muestra claramente que dependía de ellos mismos, quienes deberían ser merecedores de alabanza por hacer lo que fue mandado y recibiendo lo que fue prometido, o merecedores de censura quienes oído o recibido lo contrario les fue dicho «Apartaos de mi, malditos, al fuego eterno».

Observemos también lo que el apóstol Pablo nos enseñó sobre tener el poder sobre nuestra propia voluntad, poseedores de cualquiera de las causas de nuestra salvación o ruina: «¿Desprecias las riquezas de su bondad, paciencia y generosidad, ignorando que su bondad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en hacer el bien, buscan gloria, honra e inmortalidad; pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia. Tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, sobre el judío en primer lugar, y también sobre el griego; en cambio, gloria, honra y paz a todo el que hace lo bueno: al judío en primer lugar y también al griego»

Encontrarán también innumerables pasajes de la Sagrada Escritura que claramente demuestran que tenemos libre albedrío. De lo contrario sería una contrariedad los mandamientos datos a nosotros, por observar aquello que nos podría salvar, o por transgredir aquello que nos condenaría, si el poder de mantenerlos no fuera dado a nosotros” (Orígenes, De Principiis, Libro III,1 Traducido de De Principiis, Book III, 1,6)

  • “La enseñanza apostólica es que el alma, teniendo una substancia y vida propia, será, luego de su partida del mundo, recompensada de acuerdo con sus merecimientos, siendo destinada a obtener la herencia de vida eterna y bienaventuranza, si sus acciones lo han procurado, o será entregada al fuego y penas eternas, si la culpa de sus crímenes la ha llevado a ello.”  (Orígenes, De Principiis, Prefacio 5  Traducido desde Origen De Principiis , preface, 5; ANF, Vol. IV, 240)

BAC 206. Patrología I, Johannes Quasten

BAC 88. Textos Eucarísticos primitivos I, Jesús Solano

Mariología, José C.R. García Paredez

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